lunes, 27 de mayo de 2013

Un millón amenaza a la Infanta.



La Delegación de la Agencia Tributaria de Cataluña tiene en sus manos el futuro judicial de la Infanta Cristina. Su opinión sobre si se puede imputar o no, a la Infanta, el delito fiscal que le atribuye a su esposo Iñaki Undangarín, será definitiva para que el juez resuelve si vuelve a imputar a la Infanta o la deja definitivamente fuera del caso. Las últimas diez declaraciones Individuales de Iñaki Undangarín y de la Infanta Cristina conocidas tras incorporarlas el juez al sumario del caso Nóos, apenas aportan nuevos elementos al caso. Urdangarin solo incluyó en sus declaraciones los ingresos que obtuvo del Instituto Nóos, inferiores a 100.000 euros anuales hasta 2006 cuando dejó ese organismo, y el salario que le pagó Telefónica a partir de entonces, que llegó a superar los 500.000 euros en 2009.

El duque de palma nunca incluyó en esas declaraciones las retribuciones que cobraba como miembro de consejos de administración de numerosas empresas.
La Agencia Tributaria considera que Undangarín debería haber incorporado esos ingresos
a su declaración individual de la renta y no facturarlos a través de la empresa Aizoón, cuya propiedad compartía con su esposa. En base a esa acción, Hacienda trasladó la información a la Fiscalía pues la cantidad defraudada superaba los 120.000 euros y , por tanto, se trataba de un delito fiscal.

El camino para la imputación de la infanta Cristina lo señaló la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca al sostener que había indicios suficientes para atribuirla el delito fiscal supuestamente cometido por su marido.  Urdangarín facturó el dinero que le pagaban distintas empresas por su asesoría a través de Aizoón para ahorrarse impuestos y aplicarse desgravaciones, como gastos domésticos de la casa que compartía con doña Cristina.


Urdangarin ganó como consejero de diversas empresas 645.000 euros en 2007 y 493.000 euros en 2008. Ese dinero lo ingresó en Aizoón y lo declaró a Hacienda como si correspondiera a rentas obtenidas por su sociedad. En esos ejercicios, Urdangarín se desgravó gastos del renting de una furgoneta familiar; gastos del pago de la plantilla de Aizoon por supuesto asesoramiento a su cargo de consejero de diversas empresas y otros gastos, como los del personal que atendía en su domicilio particular, que la Agencia Tributaria considera “que no se compadecen con las actividades que decía realizar la empresa”.


Opinión Personal: ¿La Infanta Cristina presuntamente imputada como su marido?, ahora,  principalmente, por los presuntos delitos fiscales compartidos que tendrá que objetivar el juez finalmente en una ardua investigación.

Escrito y extraido de la red por Jose Carlos Navarro

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